La pistola de pegamento facilita el pegado de piezas de madera, plástico, metal, vidrio, cuero o tela. Con avance manual o automático, este aparato se usa tanto para las manualidades como para el bricolaje.
Antes que nada, es importante conocer algunos datos sobre la pistola de pegamento:
- También se le llama pistola termoencoladora;
- A diferencia de la pistola extrusora (de silicona fría), utiliza barras de pegamento que se deben calentar;
- Una resistencia calienta la barra a aproximadamente 200 °C;
- El pegamento calentado se expulsa en forma líquida por la boquilla cuando el usuario presiona el gatillo;
- Los modelos con cable deben conectarse a una toma de corriente;
- Las versiones con batería son apreciadas por su maniobrabilidad.
Los dispositivos disponibles se distinguen por su sistema de funcionamiento.
- Los modelos con avance manual requieren una presión en el gatillo para avanzar la barra de pegamento. Así, la regularidad de los cordones de pegamento depende del bombeo del gatillo.
- Los modelos con avance automático están equipados con un sistema que avanza la barra paulatinamente. La presión en el gatillo solo es necesaria para abrir la boquilla y liberar el cordón de pegamento.
Algunos parámetros a considerar al elegir una pistola de pegamento:
- Su autonomía (para los modelos con batería);
- Su tiempo de calentamiento que varía de 15 s a 8 min;
- Su capacidad de suministro de pegamento que puede alcanzar los 1,000 g/h para los más eficientes;
- Las boquillas suministradas (planas, redondas, con sistema antigoteo, etc.);
- El formato de las barras compatibles;
- Su facilidad de manejo;
- Su peso.
Finalmente, la elección de una pistola de pegamento caliente depende de su uso (manualidades o trabajos de bricolaje). Cabe destacar que este dispositivo puede ser utilizado para realizar juntas o para optimizar la estanqueidad de las conexiones.